¿Por qué la imagen de marca es vital en un emprendimiento?

¿Por qué la imagen de marca es vital en un emprendimiento?

Buen día!
Hoy me gustaría que charlemos sobre la importancia de la imagen de marca. Generalmente cuando nombro este concepto surgen muchas confusiones alrededor. Algunas personas piensan automáticamente en un logo, otras lo asocian con los elementos visuales como el color y otras lo ven como un agregado, un plus que podemos o no sumarle a nuestra marca pero no como algo vital para que funcione. La realidad es que la imagen de marca tiene que ver con el logo y el color pero es mucho más que eso. Veamos por qué…

Pero primero, quisiera hacer una salvedad y aclarar que imagen de marca no es lo mismo que identidad de marca. Este es uno de los conceptos que se suelen confundir con más facilidad:

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Identidad de marca

Son todos los aspectos intangibles que la componen. Pueden ser que se los hayamos dado a conciencia o que hayan surgido con el tiempo. Son todas las opiniones, sensaciones, valores y todo aquello que nos convierte en consumidores de dicha marca.
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Imagen de marca

en cambio, son los aspectos visuales que la representan y nos ayudan a recordarla, a hacernos una opinión sobre ella. Son todos los elementos que me permiten reconocer la marca como tal.

Ahora sí, ¿para qué sirve una imagen de marca?

» Ser reconocida con más facilidad y recordada por tus clientes.

» Diferenciarte visualmente de tu competencia y otros emprendimientos que vendan productos similares al tuyo.

» Vincular tu imagen de marca con emociones. Las emociones son las que mueven el mundo y en cierto aspecto consiguen atraer al público que apuntamos.

» Permite que tu marca se perciba de mejor calidad y en consecuencia, te da la posibilidad de aumentar tus precios.

Pongamos un ejemplo para que estos puntos queden más claros. Supongamos que quiero ponerme un emprendimiento de carteras y accesorios. Me voy a un lugar donde pueda conseguir los productos al por mayor y comienzo a venderlos entre mis amigas. Me creo una página de facebook y voy mostrando mi mercadería con lindas fotos. De a poquito voy generando mi emprendimiento de carteras y accesorios. Pero resulta que mi vecina se le ocurre la misma idea y comienza a vender las carteras $20 más baratas. ¿La gente que hasta ahora me compraba a mí, cuando vea que mi vecina lo vende un poco más barato, seguirá comprandome? Probablemente no. Acá es cuando la imagen de marca hace la diferencia.

Tener un imagen de marca me permite, diferenciarme de mi vecina y elevar mi valor. Cuando un negocio tiene una imagen fuerte, pregnante y atractiva, el valor de sus productos aumenta y se logra diferenciar de su competencia. ¿Por qué sucede esto? Porque una imagen de marca es un plus que se le suma a nuestro negocio. Nos permite transmitir emociones, sensaciones, confianza, historias, etc.

Y en realidad, esto es muy fácil de comprobar. ¿No les pasa que la sensación que les genera comprar una remera en un local X no es la misma que si compramos exactamente la misma prenda en un local de marca? Porque el local de marca está entregando un valor diferencial que el otro local no. Entrega exclusividad, hace que su clientela se sienta bienvenida en el local con el perfume que ponen en la puerta, incluso la sensación de llevarte la remera en una bolsa de plástico común no es la misma que una bolsa de cartón con el diseño de la temporada. Todas esas cosas, son las que hacen que tu marca aumente su valor y ayuda a que sea reconocida por los clientes.

¿Y qué conforman una imagen de marca fuerte?

Los elementos que conformen una imagen de marca pueden ser muchísimos. Generalmente el más reconocido es el logotipo. El logo es la cara de nuestro emprendimiento. Es la primera impresión que se llevará nuestro cliente y dicen que la primera impresión nunca se olvida. Por eso, es probablemente la pieza con la que hay que tener más cuidado para que no comunique algo que no somos. El logo debe ser una pista de lo que el cliente encontrará en el resto de nuestro emprendimiento.

Pero como les decía antes, el logo es solo una parte de toda nuestra imagen de marca. Para que esa imagen funcione necesita trabajar en un sistema con otras piezas. Por ejemplo, mandamos a hacer las tarjetas personales, las etiquetas y bolsas que llevan nuestro producto, los folletos con los que nos promocionamos, nuestra web, nuestra fanpage. Todas esas piezas forman parte de nuestra imagen pero deben ser capaces de hablar en el mismo tono. Deben tener una constante de color, tipografía, manejo del espacio, etc. La idea es que cuando una persona vea estas piezas en distintos ámbitos sea capaz de identificar que pertenecen a la misma marca.

La imagen de marca es una herramienta que tarde o temprano todos los emprendimientos que quieran permanecer en el tiempo deberán crear. Claro que es mucho más sencillo de hacer cuando el emprendimiento recién comienza. Ya que es más facil darte a conocer con una imagen de entrada que tener que cambiar la idea que el cliente ya se hizo de tu marca más adelante.

En resumen

La imagen de marca es una herramienta super fuerte y efectiva. Te permite alcanzar a tu público objetivo y generar una relación a largo plazo con ellos. Y como fin último, te permite aumentar tus ventas de una manera mucho más sencilla y amena.

¿Vos que pensás? ¿Ya tenés armada tu imagen de marca? ¿La estás creando? Te leo en los comentarios!

¿Cuál es la pasión de tu emprendimiento?

¿Cuál es la pasión de tu emprendimiento?

Hoy traigo un nuevo tema que me estuvo rondando en la cabeza desde hace varios días: la pasión por emprender. Se generó a raíz de dos situaciones que se dieron en esta semana (y eso que no creo en las casualidades!).

Por un lado, el domingo pasado fue el día del emprendedor (Felicidades si no te llegó mi saludo ese día!) y en la Ciudad de Buenos Aires se celebró con una jornada de charlas y capacitaciones para todo el que quisiera asistir. Como a mi me encanta el ambiente emprendedor, fui. Ahí tuve la oportunidad de asistir a varias conferencias que sin saberlo ni quererlo su mensaje final reflexionaba sobre la pasión de cada uno por emprender y realmente me llegaron.

Y por el otro lado, este domingo lancé un test para el que quisiera conocer el estado de su emprendimiento. La gran mayoría confesó no estar muy seguro sobre cómo conectarse con su público o no supieron expresarme cuáles eran sus pasiones para emprender. Así que en el post de hoy voy a hacer un balance entre estas dos situaciones que se me presentaron para que lo pasemos a nuestro emprendimiento  y hagamos visible su alma (porque tenerla la tiene, solo hay que mostrarla!). Si lees hasta el final hay regalito para vos!

Comencemos con las charlas del evento…

Al evento asistió muchísima gente y se dieron gran cantidad de charlas interesantes. Durante el día hubo de todo, cosas que me gustaron y cosas que no pero mejor vamos a charlar de las buenas. El ambiente que se generó entre los emprendedores estuvo buenísimo. Todos con muchas ganas de crecer y aprender pero lo que más me llamó la atención fue el sentimiento de ayudar que se generó. Tanto algunos proyectos de lo que asistieron como algunas charlas de los expositores (las que más me gustaron) hablaban sobre la pasión. En esas charlas, todas estaban enfocadas desde un ángulo diferente, sus historias no estaban relacionadas entre sí pero la enseñanza final era la misma: emprender con alma, con corazón y por pasión.

La que más me llegó fue una que dio Carolina Varzabetian, diseñadora gráfica y fundadora de WomanWeConnect. Donde nos contó un poco su experiencia en la vida y cómo llegó a encontrar su pasión por lo que hace hoy en día. Comentó la importancia de encontrar algo que realmente nos mueva, que no sea solo un trabajo. Seguro hay algo que a todos nos genera felicidad y podemos hacerlo parte de nuestro trabajo diario. De esta manera no lo sentiremos como un pesar porque estaremos haciendo lo que nos gusta. Lo más interesante igual, fue la fórmula que ella dio para encontrar esa pasión y como combinarla con nuestra labor.

La “tarea” que presentó fue la siguiente:

Debíamos hacer tres listas con 30-40 ítems cada una.

La primera debía reflejar todas nuestras fortalezas en la vida. No tenía porqué estar relacionado con nuestro trabajo si no todas esas cosas, por más chicas que fueran, en las que somos buenos, que se nos dan con facilidad.

La segunda debía mostrar todas nuestras pasiones. ¿Qué es lo que nos gusta hacer? Si pudiéramos dedicarnos a hacer esas cosas por el resto de nuestras vidas, sin presiones ni obligaciones ¿qué elegiríamos hacer?

Y la última debíamos escribir sobre las necesidades del mundo. Esta probablemente sería la más sencilla de completar ya que el mundo está lleno de necesidades. Sería genial si todos pudiéramos dejar nuestro granito de arena y usar nuestro trabajo y esfuerzo para traer una solución al mundo. Por eso, la idea es buscar las situaciones de necesidad que más nos toquen el corazón. Con la que nos sintamos más identificados y nos den ganas de levantarnos de la silla a hacer algo. Que todo nuestro esfuerzo diario no solo nos llene el alma porque es lo que amamos hacer si no que si encima eso ayuda a alguien más, tendremos el trabajo perfecto.

Con estas tres listas completas ahora debíamos generar entre 30 y 40 asociaciones relacionándolas. Es decir, tomar una fortaleza, una pasión y una necesidad que pudieran trabajar en conjunto. El resultado de esas relaciones sería nuestro “Sweet spot” como lo llamó Caro en su charla. Entre esas decenas de asociaciones probablemente tengamos la respuesta a lo que nos gustaría hacer para trabajar por nuestra pasión.

De esta manera, podemos conocer a quién nos dirigimos (porque resolvemos alguna necesidad de alguien), cómo lo haremos (porque conocemos nuestras fortalezas para hacerlo) y por qué lo hacemos (tenemos nuestra pasión que nos mueve y nos banca los días más difíciles)

Al final de este post te dejé un archivo para que puedas hacer esta lista vos mismo y encontrar tus puntos en comun con tus pasiones!

Ahora que sabemos qué hacer pasemos al problema de comunicarlo…

Como les contaba, la mayoría de los emprendedores que respondieron a mi test, se encontraron con la dificultad de no saber expresarme su pasión ni cómo comunicarla a sus clientes. En primer instancia, muy probablemente no se lo hayan planteado cómo parte de su emprendimiento. Esto no quiere decir que no las tengan porque todos estamos llenos de pasiones que nos mueven día a día, si no que no lo vieron como una decisión que era necesaria tomar en la comunicación de su emprendimiento. Probablemente porque la pasión es algo muy personal y no se lo suele asociar con un negocio pero la realidad es que las pasiones mueven y mucho! 

Yo considero que las pasiones son pequeños impulsos que hacen este mundo mejor pero vivimos en una era tan alborotada que nadie se sienta a pensar cuales son.  Si nos guiáramos por ellas seguramente seríamos mucho más felices.

Igualmente lo que quiero dejar en claro es que cuando hablo de pasión, no me refiero a que busco que mi producto sea de excelente calidad. Si no a que deje un mensaje. Por ejemplo, “hago este producto lleno de color porque creo que puede generar felicidad en la persona que lo mira. Que aun que sea por un instante, tenga un sentimiento alegre en su día.”, “ofrezco este servicio porque quiero ayudar a las personas a vivir un poco menos estresadas quitandoles una presión de encima.”

¿Por qué nuestros emprendimientos deberían ser pasionales?

Por que hay muchísima gente afuera buscandole sentido a las cosas. Las personas ahora queremos encontrar cosas con alma. Que importen y nos generen algo interno al adquirirlo. ¿No te pasa? ¿No es mejor comprar algo que sabés que tiene una historia, una misión detrás que un producto hecho en masa y que vas a desechar al poco tiempo? ¿Adquirir ese producto con sentido no te genera un poco más de felicidad que el otro?

Si lo vemos de ese lado, entendemos rápidamente por qué es necesario transmitir nuestra pasión. Es mucho más fácil que el cliente se identifique con nosotros si contamos lo que nos motiva. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? Seguramente ese cliente tenga la misma pasión con nosotros o nuestro producto le genere algo interno que lo hace un poco más feliz.

Mostrar nuestra pasión, nos permite conectarnos con nuestro público. Tener puntos en común. Abrir puertas para charlar de algo que nos interesa a los dos. Mostrar que nuestro producto no es uno más, si no que importa. Tiene valor sentimental que es mucho más importante que el material.

Además, al transmitirle nuestra pasión a nuestro producto, se llena de energía y seguramente mientras lo estemos creando lo haremos con muchas más ganas. El proceso cuando la pasión está involucrada cambia y nos cambia a nosotros también. Busquemos hacer cosas que nos hagan felices. Estamos en una era donde nos podemos permitir buscarlo.

Ahora me gustaría escucharte a vos!

¿Vos qué pensás? ¿tu emprendimiento tiene pasión? ¿Cuál es y cómo la transmitís? Las pasiones son super importantes, nos cambian el día así que me encantaría conocer la tuya!

Además, acá te dejo un pequeño regalito para que pongas en práctica el ejercicio que dio Caro en la charla del viernes. ¡No te lo pierdas!

Lo que nadie te avisa antes de emprender

Lo que nadie te avisa antes de emprender

Si sos emprendedor, probablemente ya te hayas topado con este pensamiento antes. Si aún no lo sos pero lo estás pensando, es mejor que te lo cuente ahora y no te agarre un ataque después: emprender no es fácil! El que diga que emprender es un trabajo de medio tiempo, algo para hacer mientras aparecen trabajos grandes o es algo sencillo para conseguir un dinero extra, lamento decirlo, pero miente. Emprender no es fácil. Pero tampoco imposible.

No estoy escribiendo estas líneas para asustar a nadie, sino porque es algo que me pasa a mí misma con “Sasy”. Cada emprendimiento es diferente y sigue el rumbo de la personalidad que tenga su emprendedor. Por eso, no puedo hablar por todos los casos pero quisiera que charlemos un poco sobre una de las piedras más grandes que tiene esta actividad y con la que seguro todos alguna vez nos tropezamos: las crisis de emprender.

Si seguís mi blog, te habrás dado cuenta que no estuve publicando en varios días, y la razón es una de estas crisis. Nos pasan a todos. Son molestas e inevitables pero son las que más nos ayudan a progresar. Nos empujan a crecer y ser mejores. Aún que sea algo paradójico, si no hay crisis, significa que algo no está bien.

Cuando estas crisis aparecen sin ni siquiera tocarnos a la puerta, solo entran sin avisar, nos pueden generar mil tipos de sensaciones y respuestas diferentes. Y su razón de ser también puede ser muy variada. Estas causas y efectos dependen muchísimo de nuestra propia personalidad y de los tiempos y funcionamientos de nuestro negocio. Por lo que tratar de identificar cada una en un solo post sería una locura. Lo único que podemos tener todos en común frente a nuestras crisis, es en qué hacemos. Porque solo hay dos caminos. Nos detenemos y nos paralizamos, o buscamos la manera de enfrentarlas.

¿Por qué nos surgen crisis?

Si hay algo que tiene este camino emprendedor que nadie me va a poder negar, es que nos llevan a nuestros límites y nos obligan a crecer y avanzar. Las crisis de un emprendimiento son muyyy distintas a las que pueda tener una empresa. Por el simple hecho que el emprendimiento somos nosotros mismos.

En cada producto que hacemos con nuestras manos, en cada nuevo posteo que le escribimos a nuestro público, en cada nueva idea que implementamos, estamos dejando una parte nuestra. Esa es una de las cosas más lindas que tiene este tipo de negocios, son personales, son cercanos, son más humanos y cada cliente se lleva una parte nuestra. Por eso, las crisis que surgen tienen tanto que ver con nosotros. Si nos paralizamos ante una, no tiene que ver con que no estemos preparados para emprender, que no seamos lo suficientemente activos o rápidos para elaborar una solución. Sino que hay algo dentro de nosotros que nos está llamando la atención para poder resolverse.

A veces, es necesario hacer un parate, evaluar la situación, buscarle el origen y darle su tiempo.Nadie nos corre. Tomémonos un momento para pensar porqué nos está costando pasar este problema. ¿Por qué el problema se convierte en una crisis? ¿Qué nos está moviendo por dentro? ¿Qué miedo nos está frenando? Cuando podamos escuchar que nos pasa, seguro la crisis en nuestro emprendimiento desaparezca. Porque como dije antes, el emprendimiento somos nosotros. Por lo tanto, somos los únicos que conocemos a la perfección como llevarlo a buen puerto. No dejemos que nuestros miedos, nos paralicen. Las crisis solo existen mientras las dejemos controlarnos. Y si no lo podemos evitar, solo hay que respirar profundo y darle tiempo.

¿A vos qué te parece? ¿Te suelen frenar las crisis o ya las tenés super dominadas? Si te animás, te invito a contarme qué métodos implementas para superarlas.